Bastones

La historia de los bastones se remonta a los albores de la humanidad. Entre los babilonios nadie salía de casa sin llevar un bastón en la mano muy bien trabajado, al remate del cual había figurada una granada, una rosa u otro objeto simbólico con el que se distinguía la calidad de la persona que le llevaba. En la Sagrada Escritura tenemos también ejemplos de lo mismo.

En Egipto se celebraba en el equinoccio del otoño una fiesta que llamaban de los bastones o palos, una especie de combate con pértigas.

En la antigua Grecia los lacedemonios daban el nombre de skytale al bastón que llevaban sus generales, y que servía incluso para descifrar mensajes; el de los embajadores se llamaba caduceo.

La skytale entre los griegos servía también al jefe del ejército para descifrar las órdenes de su república. Los filósofos griegos y romanos, particularmeute los cínicos, llevaban un baston nudoso y unas alforjas, siendo estas dos cosas los distintivos de su secta.

En tiempos de los romanos el bastón era cierta insignia que los emperadores daban a los gladiadores viejos que habían sido muchas veces vencedores en los combates de circo.

El bastón central de la cuarta fotografía es posiblemente la pieza tallada por mí en la que he invertido más tiempo. Sólo tras horas de trabajo he podido obtener la bola incrustada dentro, totalmente pulida a través de las pequeñas ranuras. De esta forma conseguí la sorprendente sensación final que buscaba.